El papa Francisco: un testamento profético del legado ecológico

El 21 de abril de 2025, un día después de celebrar el Domingo de Pascua, el papa Francisco fue llamado al cielo. Su fallecimiento coincidió también con la víspera del Día de la Tierra, como si el Espíritu hubiera sellado con fuerza simbólica el legado de alguien que hizo de la ecología y la teología uno de los pilares centrales de su pontificado. Su famosa encíclica papal Laudato Si' no era solo un texto ecológico, sino un programa teológico, pastoral y ético para una administración cristiana integral.

Inspirado por San Francisco de Asís, el Papa Francisco nos invitó a ver la creación como hermana y madre. Nos enseñó que cuidar la tierra es un acto de fe, y que el Evangelio de Cristo también se encarna en la forma en que tratamos al planeta y a todos los que lo habitan. «Todo está conectado», repetía una y otra vez, recordándonos que el clamor de la tierra y el clamor de los pobres son una sola voz que clama justicia.

El papa Francisco denunció proféticamente la cultura de la destrucción y el desarrollo y nos llamó a una conversión ecológica. Propuso una ecología integral que abarca la economía, la política, las relaciones sociales y la vida espiritual. Nos instó a pasar del consumo irresponsable al cuidado comunitario, de la dominación al servicio. Su llamamiento no fue ni técnico ni ideológico, sino profundamente evangélico: la esperanza se hace práctica cuando comprendemos que el mundo no es un objeto que explotar, sino un misterio que contemplar.

En esta temporada de Pascua, mientras celebramos la vida triunfando sobre la muerte, la muerte del papa Francisco nos desafía a vivir la resurrección a través de una lente ecológica. Como creyente y pastor, no puedo evitar ver en Laudato Si' un eco del Sermón de la Montaña, una nueva bienaventuranza para nuestro tiempo: «Bienaventurados los que cuidan de nuestra casa común, porque ellos tendrán el futuro».

Desde nuestras comunidades religiosas —católicas, protestantes y de todas las tradiciones espirituales y convicciones éticas— estamos llamados a acoger esta encíclica como una hoja de ruta pastoral y un compromiso público y privado ineludible. No basta con leerla; debemos vivirla: reciclando, reduciendo el consumo, defendiendo los recursos naturales y cultivando una espiritualidad que abrace la tierra como un sacramento de comunión. Se trata de integrar la contemplación y la acción, la oración y la transformación, porque una teología comprometida con la justicia, como nos recordó el teólogo de la liberación Leonardo Boff, no puede ignorar el clamor de la tierra ni el destino de los empobrecidos por la crisis climática.[1]

Hoy, más que rendirle homenaje, estamos llamados a encarnar su forma de vivir el cristianismo, con una fe marcada por la sencillez, el coraje y la profunda solidaridad. Nuestro hermano Jorge Mario Bergoglio siguió el modelo de Cristo a través de una vida de encarnación, valentía y profunda compasión. Como administradores de nuestra casa común, ahora nos corresponde poner en práctica Laudato Si' en nuestra vida cotidiana, convertirla en una espiritualidad encarnada y en un compromiso vivo, para que su legado no muera con él, sino que florezca con la esperanza pascual en cada acto de cuidado y en cada decisión comunitaria que priorice la vida, la justicia y la reconciliación con la creación.


[1] Leonardo Boff, Ecología: Grito de La Tierra, Grito de Los Pobres (Madrid, España: Editorial Trotta, 1996).

Eliezer E. Rosado Burgos

Eliezer E. Burgos Rosado es un teólogo, pastor y académico puertorriqueño. Tiene una Maestría en Divinidad (Magna Cum Laude) del Seminario Evangélico de Puerto Rico y actualmente cursa estudios de doctorado en la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Es pastor en formación en la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Bayamón y fundador de Ediciones Didásko LLC, una editorial dedicada a la difusión del pensamiento teológico contextual. Ha sido columnista en medios impresos y digitales en Puerto Rico, abordando temas de fe, gobernanza y desigualdad desde una perspectiva teológica crítica. Es autor de Pisando firme en el suelo(2022) y Discursos de libertad(2024).

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