La Iglesia y las redes sociales: qué hacer (y qué no hacer)
Redes sociales para nuestras Iglesias
Las redes sociales se han convertido en una herramienta indispensable para las comunidades religiosas de todo el mundo, ya que nos permiten llegar más lejos y compartir con más personas.
Antes de pensar en las plataformas digitales para nuestra Iglesia, vale la pena reflexionar sobre el espacio virtual que queremos construir, los objetivos que tendremos para este proyecto y las características que nos gustaría que tuviera nuestra página. Si es posible, consulte con los miembros de la congregación sobre qué tipo de información les gustaría encontrar en la página y en qué formato (texto, vídeo, imagen).
Este tipo de proyectos pueden ayudarnos a involucrar a la congregación en la labor de la Iglesia, por lo que, si es posible, debemos designar un equipo que se encargue de las tareas necesarias para disponer de espacios digitales actualizados, eficaces y en constante desarrollo.
Es muy importante que, en caso de que decidamos dar el paso hacia la apertura de plataformas sociales, tengamos el firme compromiso de mantener la información actualizada y publicar material constantemente.
¿Por dónde empezamos?
Todas las redes pueden ser útiles para nuestra Iglesia. Las más utilizadas son YouTube, Facebook e Instagram. No podemos dejar de considerar plataformas como TikTok y Twitch. Nuestros objetivos y la capacidad de producir contenidos definirán qué plataformas podemos utilizar, Facebook e Instagram son buenas opciones para dar nuestros primeros pasos.
¿Cuándo publicar contenido en las redes de la Iglesia?
Uno de los objetivos de las redes sociales es llegar al mayor número de personas posible, por lo que al crear un espacio para nuestras Iglesias debemos pensar en estrategias que nos permitan captar la atención y acumular seguidores.
Una de las estrategias tiene que ver con estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, es decir, publicar en los días y horas en los que hay más posibilidades de contacto con las personas que nos leen. Si revisamos blogs y páginas especializadas, encontraremos datos generalizados que indican que el mejor momento para publicar es de lunes a viernes entre la 1 y las 3 de la tarde. Sin embargo, una vez que abramos nuestros espacios podremos analizar los datos personalizados de nuestra plataforma y crear estrategias basadas en esta información. En el caso de Facebook e Instagram, puedes utilizar la herramienta gratuita Creator Studio , a la que podemos acceder desde nuestro perfil de Facebook.
Recomendaciones para el desarrollo de las redes sociales de una Iglesia
Para que nuestras redes sociales crezcan necesitamos dos elementos clave: perseverancia y paciencia. Debemos trabajar a diario para desarrollar la propuesta que diseñamos para las redes sociales de la Iglesia y esperar pacientemente la construcción de una comunidad digital.
Otro aspecto a tener en cuenta es cuidar la imagen. Si publicamos fotos con baja resolución y sin una idea concreta, será difícil crecer. Consulta las medidas y resoluciones recomendadas para cada una de las redes sociales y crea tu contenido basándote en ellas.
Establece una línea editorial y un control de calidad para el contenido, esto permitirá que todo el equipo involucrado esté en sintonía con la Iglesia y que tus publicaciones tengan la calidad necesaria para construir una buena imagen en torno a tu comunidad de fe.
Si no tienes ni idea de cómo empezar a desarrollar contenido, una herramienta útil para el diseño de imágenes en redes sociales es Canva . Existe una suscripción mensual que, si tu presupuesto lo permite, puedes utilizar para aumentar los recursos disponibles.
Para las iglesias que deseen retransmitir en directo, OBS Studio es una herramienta gratuita que vale la pena aprender a utilizar.
Si todo esto te parece abrumador y solo buscas un canal de información para tu comunidad de fe, puedes abrir un grupo de WhatsApp para la congregación con moderadores limitados. De esta manera, un grupo cerrado de personas podrá compartir anuncios para los miembros de la Iglesia. Al limitar los moderadores, evitarás acumular respuestas y mensajes, solo los moderadores podrán publicar.
Por último, nunca dejes de aprender cosas nuevas. Constantemente surgen nuevas herramientas y estrategias que pueden ayudarte a alcanzar los objetivos que te has fijado para las redes sociales de tu Iglesia. Mantente al día y comparte tus conocimientos con tu equipo y la comunidad.
¿Qué no debo hacer en la página de redes sociales de mi iglesia?
Descuidar tus redes sociales, tener un perfil sin actualizar, es terrible para tu proyecto y tu comunidad.
Dejar todo el peso del proyecto en una sola persona. Formar un equipo en el que todas las personas estén capacitadas para llevar a cabo las acciones necesarias para mantener activas las redes sociales de la Iglesia.
Y, por último, mantente alejado de las «noticias falsas». Revisa tu información y crea un canal de comunicación eficaz con fuentes fiables y filtros de seguridad para evitar contribuir a la terrible ola de desinformación a la que nos enfrentamos actualmente.